Foto: El Mercurio - Vestigios de la cultura Manteña utilizadas para capturar Spondylus, entre ellas rocas para golpear y extraer la concha, y anclas para asegurar las embarcaciones.

Se extingue la concha Spondylus, el manjar de los dioses

El Mercurio, Manta - 15/10/09

http://www.mercuriomanta.com/images/stories/2009/octubre/14/piedras%2014%20octubre.jpgLa concha Spondylus conocida por los ancestros como el "manjar de los dioses", y que se encontraba en abundancia en la costa central del Ecuador, era uno de los productos que comercializaba  la cultura Manteña con otras de diferentes países, y que era transportada en sus novedosas balsas. Ahora esta concha se está extinguiendo, y los mismos pescadores solicitan al gobierno la declare en veda permanente, pero a cambio apoyo para desempeñar otras actividades.

Aunque resulte increíble, una concha Spondylus para alcanzar su primera madurez sexual, es de aproximadamente 10 a 15 años, mientras que su tamaño adulto, tarda 80 años. Por la captura sin control, la especie se la encuentra en mínimas cantidades, y tamaños pequeños, considerando que si no se toman medidas, se extinguirá.

En la zona sur de Manabí, alrededor de 50 buzos continúan extrayendo la Spondylus, actividad que han adquirido de sus anteriores generaciones, se preparan para dejar sus equipos valorados en cinco mil dólares, porque la cantidad de conchas que capturan ahora, no les representa ni los gastos de salida, indica Rubén Baque, presidente de la Asociación de Buzos de Salango.

En una visita a la parroquia Salango, perteneciente al cantón Puerto López, varios de los buzos en actividad, y otros que dejaron este trabajo para dedicarse a otros menesteres porque ya no era rentable,  detallaron los motivos del porqué la concha está por extinguirse, y las medidas que debe adoptar el estado ecuatoriano, tanto para proteger a la especie, como para ayudar a los pescadores a que inicien otro trabajo diferente.

Rubén Baque, quien nos recibió en su domicilio en Salango, mostrando los equipos de buceo, mencionó que en el 2007 se reunieron entre los buzos para acordar una autoveda, al tiempo de enviar comunicaciones a los organismos de Estado para que analicen la situación, y así dejar esta actividad, en procura de conservar las especies marinas, pero nadie les prestó atención, viéndose en la necesidad de regresar al mar. Ahora se han enterado por medio de un mensaje telefónico de un funcionario del Comité de Gestión del Parque nacional Machalilla, que habría una decisión de prohibir la captura de la concha Spondylus, pero no les ha llegado ninguna comunicación, solo un mensaje de texto de una persona que habría visto la información a través de un medio de comunicación.

"El último diálogo que sostuvimos con representantes de la Subsecretaría de Pesca fue en abril de este año, de allí en adelante nadie nos ha atendido". Destaca que en el 2005 los buzos obtuvieron vida jurídica, y se organizaron justamente para realizar planteamientos al gobierno de manera organizada, y sustentada. 

Recordó que la Bióloga Mónica Fabara, les dio una charla sobre la concha Spondylus, y les hizo entrar más en conciencia en que es hora de dejar esta actividad, porque una concha en llegar a su primera madurez sexual, tarda entre diez a quince años, y su adultez absoluta, entre setenta y ochenta años. 

En referencia a los bancos de Spondylus que existían hace tres décadas, se concentraban en el fondo rocoso de la zona de Salango, Puerto López, Machalilla, pero ahora es casi nula la existencia de la especie. "Hay buzos que no se han asociado, y son ellos los que capturan conchas pequeñitas, acelerando la extinción, y es donde las autoridades deben actuar. Cuando no son grandes, venden la caparazón para realizar artesanías, llegando a recibir entre 4 a 10 dólares por cada una", se dijo.

Buzos por herencia

Antes de 1975, la captura de la Spondylus se lo hacía sin ningún equipo, simplemente se introducían al fondo marino, a unos 20 metros, igual que en las épocas de la cultura Manteña.

Desde hace algo más de tres décadas, los buzos empezaron a utilizar trajes y compresor para el oxígeno, y así poder permanecer mayor tiempo bajo el agua, y capturar más conchas. Ahora pueden bajar hasta los 30 metros bajo el agua.

A más de las conchas Spondylus, estos pescadores de fondo, capturan otras especies de peces, como el guato, langostas, cherna, entre otros, utilizando un arpón (épocas anteriores era de chonta). Para poder permanecer bajo el agua por un buen tiempo, utilizan compresores para abastecerse de oxígeno, pero no es un oxigeno puro, debido a que mientras el compresor está encendido, se abastece de energía a través de un generador a gasolina.

Alternativa para dejar de capturar Spondylus

Consciente del daño irreversible que se causaría si no se toman medidas ya, para que la población de Spondylus vuelva a reproducirse, los buzos que realizan exclusivamente esta tarea, proponen al gobierno a través de los entes respectivos, que se les apoye para poder realizar ellos otra tarea diferente en la misma zona.

Rubén Baque en nombre de su asociación, ha presentado verbalmente una propuesta a la Subsecretaría de Recursos Pesqueros, que ellos dejarían la captura de Spondylus, a cambio que se les contrate para la limpieza del suelo marino en la costa sur de Manabí, misma que está llena de deshechos de todo tipo arrojados por irresponsables, y que está causando serios problemas de contaminación, bajo el mar.

Adicionalmente proponen que se les deje incursionar en el servicio turístico. Reseñó que hay ocasiones que dan servicio improvisado a turistas, sobre todo extranjeros que llegan para conocer la zona, pero las autoridades les hacen problema. "Esto sucede porque quienes impulsan el turismo acá, son de otras provincias, y monopolizan, argumentando que no se dan las garantías". Esta situación es rechazada, porque nadie más que ellos conocen la zona, y los peligros que podrían presentarse.

Los Gutiérrez
Tres hermanos cambiaron de actividad

Ivo, Richard y Carlos, son tres hermanos que por años se dedicaron a capturar Spondylus, pero por la disminución en los bancos de la especie, decidieron cambiar de actividad, aprovechando varias de las herramientas y conocimientos del mar.

Richard e Ivo pusieron una agencia para brindar servicios a turistas en buceo, paseo en lanchas, avistamiento de ballenas, y soporte para realizar deportes acuáticos. El primero es propietario de la agencia Salangome Tours, y el segundo de Pelicano. Mientras tanto Carlos se dedica a la soldadura, y realizar fletes en su camioneta.

El más experimentado fue Richard. Recordó que en los últimos años casi no capturaban nada, y de a poco fue buscando una alternativa de trabajo. "Estoy ahora brindando servicios a los turistas por casualidad. Una vez llego un extranjero a solicitar el transporte en mi lancha, lo lleve a la isla, y la paga fue buena, y desde entonce continúo".

En su local mostró varias especies extraídas del fondo del mar, los tiene como una muestra para los visitantes, y como recuerdo de lo que fue su oficio anteriormente. Además muestra varios recortes de periódicos y revistas de los reportajes que le han realizado, lo cual le motiva a mejorar en su servicio, dijo.

Actividad riesgosa"En nuestra comunidad desde pequeños nuestros hijos aprenden a bucear como un deporte, pero luego lo toman como un trabajo. Lo lamentable es que lo hacemos sin ningún soporte técnico, nadie nos da charlas, cursos, solo por lo que nos dicen, es por eso que el buceo de pesca de Spondylus, es una actividad riesgosa", puntualiza Richard Gutiérrez.

Uno de los fenómenos físicos que sucede con frecuencia, es la descompresión del cuerpo que no se o hace adecuadamente, y puede ocasionar una embolia, y si no se acude a una máquina de descompresión que hay en Guayaquil, la persona puede morir.

Recordó que en una ocasión cuando se tenía poco conocimiento de la embolia, una persona murió. "De lo que recuerdo, casi todos los buzos hemos pasado por una situación de esa, la mayoría hemos pasado por la máquina", puntualizó.

Las recomendaciones para los buzos, es que cuando bajan a los 30 metros como lo hacen quienes extraen las Spondylus, es que al salir no lo deben hacer abruptamente, sino que cada cierta distancia, hacer paradas para que se vaya descomprimiendo el cuerpo, conocimientos que lo adquieren al paso, pero nadie les da charlas técnicas sobre este y otros aspectos básicos.

Para Isidro Parrales, otro de los buzos que por años se dedica a la captura de Spondylus, dice estar de acuerdo con la veda permanente del crustáceo, porque es mínima la cantidad que hay en la actualidad. "Solo en la zona de Cantagallo hay algo, al día se capturan entre 4 a cinco libras, lo cual no alcanza ni para los gastos. Recuerdo que anteriormente traíamos hasta un quintal".

Destaca Parrales que cuando decidieron hacer una autoveda, nadie les hizo caso, por lo que optaron nuevamente regresar a capturar Spondylus, porque ellos tienen familia que mantener, y ninguna autoridad o ente regulador llega para hacer una propuesta, y dejar esta actividad, colocándolos en otros oficios en la misma zona, y que se puedan utilizar los equipos que tienen, mismos que bordean los 5 mil dólares, por buzos.

FOTO:  Vestigios de la cultura Manteña utilizadas para capturar Spondylus, entre ellas rocas para golpear y extraer la concha, y anclas para asegurar las embarcaciones.

Diario El Mercurio
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