RESTAURACIÓN SOCIO ECOLÓGICA

CCONDEM: Restauración socioecológica como práctica viva de defensa, reexistencia y cuidado de los ecosistemas del manglar, del mar y de los territorios marino-costeros

La restauración socioecológica impulsada por la Coordinadora Nacional para la Defensa del Ecosistema Manglar (CCONDEM) es una práctica viva, colectiva y territorial que articula la recuperación de los ecosistemas con la reconstrucción de la vida comunitaria, la memoria histórica y la autonomía de los pueblos del manglar, del mar y ribereños.

No se trata únicamente de restaurar coberturas forestales o funciones ecológicas, sino de recomponer las tramas profundas que sostienen la vida: las relaciones entre el agua (dulce, salobre y salada) y la tierra; entre los ciclos naturales y las economías comunitarias; entre los saberes ancestrales y las luchas contemporáneas por la justicia comunitaria y de los pueblos frente al avance del gran capital y sus modelos extractivos.

Desde esta mirada, la restauración es también un acto de reencuentro con la vida cotidiana y sus tejidos afectivos. A través de los “Espacios de Vida Hermosos y Sabrosos Familiares (ABIF)”, la restauración se expresa en el fortalecimiento del ambiente familiar, comunitario y colectivo, donde el cuidado, la alimentación, la alegría, la organización y la memoria se entrelazan como parte de un mismo proceso. Estos espacios no son solo domésticos: son territorios vivos ecosistemas marino costeros o maritorios donde se cultiva la dignidad, se reconstituye el tejido social y se sueña el futuro en clave de fractal y rizoma, donde cada experiencia comunitaria replica, conecta y expande la vida desde lo local hacia lo global.

Desde la metodología Tamborere, la restauración se entiende como un proceso que camina al ritmo del territorio y de su gente, donde el tambor no es solo símbolo, sino guía de organización, memoria y celebración. Restaurar es volver a sentir el territorio como espacio de vida, reactivar la alegría, la esperanza y la identidad como fuerzas políticas del cuidado y la defensa

Restauracion socioecologica bote ccondem3
Restauracion socioecologica 4 plantando ccondem4

Raíces históricas de una lucha viva

La CCONDEM nace de procesos históricos de organización y resistencia de los pueblos del manglar del mar y ribereños. Sus raíces se remontan a 1986, cuando en Muisne se realizan las primeras experiencias de reforestación de mangle como acto simbólico y político de defensa, recuperación y restauración del ecosistema, en medio de la creciente disputa con modelos de despojo y transformación del territorio.

Estas acciones surgen como respuesta a la destrucción acelerada de los manglares a nivel global más de la mitad del ecosistema, según la FAO y en el Ecuador, donde se estima la pérdida de más del 80% del manglar, según datos construidos por CCONDEM a partir de información oficial del CLIRSEN. Frente a esta realidad, las comunidades no solo restauran ecosistemas: defienden su forma de vida.

En 1998, este proceso se fortalece con una convocatoria impulsada por FUNDÉCOL, que articula la defensa del manglar frente a la expansión de la industria camaronera. En este encuentro confluyen organizaciones comunitarias, Greenpeace Internacional, la Red Mundial contra la Industria del Camarón (INSA-Net), ecologistas y comunicadores nacionales e internacionales, y principalmente concheros, cangrejeros, carboneros y pescadores artesanales.

Allí se vive un momento clave de la lucha: la liberación de un manglar intervenido por la camaronera, abriendo muros para permitir nuevamente la circulación del agua y la vida. En ese mismo proceso se reforesta manglar y, en medio de la acción, fallece el compañero Nanoto, de la tripulación del barco Rainbow Warrior de Greenpeace, marcando profundamente la memoria colectiva de la lucha.

De este proceso surge la CCONDEM como articulación nacional, que posteriormente proyecta su lucha a escala regional y global, contribuyendo a la creación de la Red Manglar Internacional y articulándose con procesos como el Foro Mundial de Pueblos Pescadores (WFFP), entre otros espacios de resistencia y construcción de alternativas.

Principios vivos de la restauración socioecológica
Restaurar es reexistir

Es reconstruir la vida en las comunidades y pueblos afectados por el despojo, no como retorno al pasado, sino como afirmación de futuros propios. Es resistencia activa frente a modelos que destruyen el manglar y fragmentan la comunidad.

El territorio como tejido vivo de agua, cultura y comunidad
Manglares, estuarios, ríos y humedales son espacios de vida donde naturaleza y sociedad son inseparables. Los pueblos del manglar, recolectores, pescadores artesanales y ribereños, son sujetos de conocimiento y de gobierno comunitario.

Lo comunitario como sujeto y camino
No hay restauración sin comunidad. Son las organizaciones de base quienes diseñan, sostienen y dan continuidad a los procesos, asegurando su arraigo territorial.

Saberes que siembran futuro
La restauración se construye desde el diálogo entre saberes ancestrales y herramientas técnicas. Experiencias como la Escuela de Mujeres Rizomas de Vida fortalecen procesos de formación, liderazgo, economía del cuidado y defensa del territorio.

Producción para la vida y soberanía alimentaria
Restaurar implica sostener prácticas productivas propias como la pesca y la recolección artesanal, la soberanía alimentaria y la acuaecología que garantizan vida digna en equilibrio con los ciclos del manglar, el mar y la tierra.

Restaurar es defender
La restauración socioecológica es inseparable de la lucha por el manglar el mar por territorio o maritorio. Es una respuesta organizada frente al despojo, la privatización y la expansión de modelos extractivos, afirmando derechos colectivos, autonomía y dignidad.

En síntesis
La restauración socioecológica de CCONDEM es un proceso colectivo de defensa y recomposición del ecosistema manglar, donde restaurar no es solo recuperar ecosistemas, sino reconstruir la vida, la memoria y la autonomía de los pueblos del agua. Es un tejido vivo que se expande como rizoma y se replica como fractal en los Espacios de Vida Hermosos y Sabrosos Familiares (ABIF), donde lo cotidiano se convierte en política del cuidado y donde cada acción comunitaria conecta la defensa local con la lucha global por la vida.

Espacios de Vida Hermosos y Sabrosos ABIF

La restauración socioecológica que impulsa CCONDEM se hace visible en la vida misma: en los Espacios de Vida Hermosos y Sabrosos Familiares (ABIF), donde florecen plantas alimenticias, medicinales y protectoras, donde la diversidad vuelve a respirar y donde la belleza no es solo paisaje, sino expresión de dignidad y cuidado. Cada flor, cada semilla y cada alimento cultivado es parte de un tejido vivo que une la familia, la comunidad y el territorio.

Acción Colectiva

Este proceso no separa naturaleza y humanidad: hombres, mujeres, niñas y niños son parte activa de la restauración. Sus manos siembran, cuidan, pescan, cantan y organizan. En cada acción cotidiana se reconstruyen las relaciones con el agua, la tierra y la comunidad, afirmando que restaurar es también recomponer los vínculos, la memoria y la identidad.

Este proceso no separa naturaleza y humanidad: hombres, mujeres, niñas y niños son parte activa de la restauración. Sus manos siembran, cuidan, pescan, cantan y organizan. En cada acción cotidiana se reconstruyen las relaciones con el agua, la tierra y la comunidad, afirmando que restaurar es también recomponer los vínculos, la memoria y la identidad.