Pronunciamiento de CCONDEM en el Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar. (julio 2026)
26 de julio: Nacimos luchando, seguimos defendiendo la vida
El 26 de julio no es una fecha simbólica más. Es nuestro origen, nuestra memoria viva y nuestra decisión colectiva de no rendirnos. Desde los territorios marino-costeros, desde los manglares, los ríos, las riberas y el mar, quienes somos parte de la Coordinadora Nacional para la Defensa del Ecosistema Manglar (CCONDEM) reafirmamos que nacimos en la lucha y seguimos en ella, porque defender el manglar es defender la vida misma.
Hoy, en medio de una crisis civilizatoria profunda, de avance del capital sobre la naturaleza, de violencia, despojo y falsas soluciones como las llamadas economías azules que privatizan y marginan a nuestros pueblos, levantamos nuestra voz con claridad política. No aceptamos la destrucción de los manglares ni el desplazamiento de nuestras comunidades. Denunciamos la expansión de la industria camaronera, la minería, el petróleo, la pesca ilegal y todas las formas de despojo que siguen arrebatando nuestros ecosistemas y territorios ancestrales.
Exigimos con firmeza: no más tala de manglar, sanción real a las industrias responsables de su destrucción, y el reconocimiento y pago de la deuda socioecológica, cultural y económica histórica con nuestros pueblos. Demandamos que la restauración de los ecosistemas marino-costeros, especialmente del manglar, se convierta en una verdadera política de Estado, construida junto a sus pueblos, desde lo colectivo y comunitario, respetando nuestros derechos, saberes y formas de vida. Los manglares no pueden seguir siendo gestionados como mercancía: son territorios de vida y deben ser cuidados de manera colectiva por quienes los habitan y los defienden.
Pero también afirmamos algo más profundo: no solo resistimos, estamos creando. Desde nuestras comunidades, mujeres, hombres, jóvenes y mayores tejemos alternativas reales basadas en la soberanía alimentaria, la restauración socioecológica y el cuidado colectivo de los maritorios. Nuestros saberes no son pasado, son presente y futuro. En cada concha recolectada, en cada red lanzada, en cada plato compartido, en cada golpe de tambor, en cada acorde de guitarra y en cada sonido de marimba, sostenemos una cultura viva que defiende y recrea la vida frente a un modelo que insiste en destruirla.
Hacemos un llamado firme y respetuoso a los gobiernos y a los organismos internacionales a asumir su responsabilidad en la conservación de los manglares y, sobre todo, en el respeto irrestricto a los derechos humanos de las comunidades y pueblos del manglar. No puede haber conservación sin justicia, ni políticas ambientales sin pueblos.
El 26 de julio nos recuerda que no estamos solos. Somos pueblos del manglar, del mar, de los ríos y de las riberas. Somos organización, somos comunidad, somos historia. Y desde CCONDEM reafirmamos que la defensa del manglar no es solo ambiental: es ecosistémica, es política, es cultural, es territorial; es una lucha por la vida frente a un sistema que insiste en destruirla.
En este tiempo de acción renovamos nuestro compromiso de fortalecer la organización, cuidar nuestros procesos, formar nuevas generaciones y seguir articulando luchas a nivel nacional e internacional. Porque otro mundo no solo es posible: ya lo estamos construyendo desde nuestros territorios.
Hoy celebramos nuestra existencia colectiva, pero no olvidamos: cada 26 de julio es también un compromiso renovado.
Seguiremos de pie, con dignidad, con memoria y con esperanza.
C-CONDEM
¡El manglar no se vende, se defiende!